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Delfín mular o tursión

Morfología e identificación

Odontoceto de talla media (3-4 m en los machos y 2,8-3,5 m en las hembras) y cuerpo robusto. La cabeza presenta un melón algo prominente que acaba en un morro corto y grueso. La aleta dorsal es grande, curvada y acabada en punta, está situada en el centro del cuerpo. Aletas pectorales grandes y de forma lanceolada.

Este delfín resulta muy familiar por ser el más exhibido en los acuarios de todo el mundo y haber protagonizado numerosas películas. La cabeza y el dorso son de un color gris oscuro que se va aclarando a medida que penetra en los flancos, hasta llegar al blanco, o incluso rosado, de la zona ventral. No obstante, existen numerosas variedades de este modelo de pigmentación; la más extendida se caracteriza por la interrupción de la coloración oscura del dorso por una ancha franja más clara que se cruza en los flancos con otra más estrecha de color gris oscuro. Los individuos adultos pueden presentar manchas blancas en las mandíbulas y maxilares, y, en ciertas regiones, es frecuente que aparezca un moteado oscuro en la zona ventral. En raras ocasiones, algunos individuos pueden presentar rayas blanquecinas en el cuerpo, aunque nunca resultan tan numerosas ni tan aparentes como en el delfín gris o en el ballenato de Cuvier.

Alimentación

Este delfín selecciona de manera exquisita sus presas y de algunas de éstas consume sólo las partes blandas o las más apetecibles, y desprecia el resto. Su dieta incluye, no obstante, una gran variedad de especies, entre las que típicamente se encuentran numerosos peces osteíctios -congrios, besugos, sargos, salpas, jureles, múgiles y caballas, entre otros-, así como cefalópodos -sobre todo calamares y sepias- y crustáceos de pequeño tamaño, principalmente gambas.

En el Mediterráneo, la principal fuente de alimentación parece ser la merluza, la faneca y algunos cefalópodos como el pulpo. El tamaño de presa preferido, independientemente de la especie implicada, oscila entre los 10 y los 25 cm. Los ejemplares que viven en cautividad consumen cada día una cantidad de alimentos equivalente al 5% de su peso corporal. Las hembras lactantes, debido a las necesidades nutricionales adicionales, suelen aumentar este porcentaje hasta un 7% y se vuelven más flexibles en cuanto a la selección de presa, lo que las lleva a consumir especies no usuales en el resto de la población. El cuidado de la cría por parte de la madre no se limita a la lactancia sino que, finalizado el destete, la madre enseña a capturar presas a su descendencia, por lo que se cree que el coste energético del cuidado materno es muy importante.

Comportamiento

El delfín mular es un cetáceo de hábitos muy sociales y vive en unidades poblacionales muy cohesionadas; no obstante, para la captura del alimento éstas pueden fragmentarse en pequeños grupos constituidos por ejemplares de igual sexo, edad o estado reproductivo. Esto explica que la dieta a menudo varíe entre los distintos componentes de la población, lo que contribuye, sin duda, a aliviar la presión que ésta pudiera ejercer sobre recursos alimentarios concretos y a evitar, por tanto, la sobreexplotación de los mismos.

Para comunicarse con otros individuos y para orientarse, los delfines mulares producen básicamente tres categorías de sonido: pulsos cortos e intensos, conocidos popularmente como "clicks" y con una función de ecolocación; sonidos explosivos, parecidos a ladridos, utilizados en la comunicación intraespecífica, y los "silbidos", unos sonidos modulados con un gran potencial comunicativo aparente. La estructura acústica de estos últimos se han estudiado con gran detalle, aunque la naturaleza de la información que transmiten no ha podido ser interpretada. Al nacer, los delfines mulares emiten sonidos indefinidos y no estereotipados. No obstante, al cabo del primer año ya son capaces de producir la mayor parte de los sonidos típicos, aunque a lo largo de toda la vida éstos van cambiando ligeramente, tanto en estructura como en variedad.

Reproducción

Dada su distribución cosmopolita y segregación en innumerables núcleos poblacionales independientes, la reproducción y modo de vida de estos delfines varían sustancialmente entre las distintas poblaciones y según se trate de hábitos costeros o pelágicos.

No obstante, la gestación dura en todos ellos entre doce y trece meses, y los recién nacidos miden unos 120 cm. La lactancia se extiende hasta los 18-20 meses, y el destete se produce cuando la cría mide entre 160 y 180 cm y pesa entre 60 y 80 kg. La madurez sexual se alcanza con un tamaño ligeramente superior a los 2 m. La edad de madurez es muy variable según las poblaciones y depende también de la disponibilidad local de alimento, aunque en general oscila entre los seis y los diez años. En las Islas Canarias, los nacimientos tienen lugar sobre todo durante el verano.

Fuente de las fotos: Wikipedia
Mapa de distribución: http://maps.iucnredlist.org/map.html?id=22563
Redacción: Elsa Gara Maqueda
Revisión: Ismael Ferreira Palomo

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